
La primavera nos inunda y la sexualidad aflora a cada paso que damos. Nuestra mirada esta arto de enfocarse solo en parejas felizmente chapando para caer en la triste realidad de que estamos solos. ¿Seremos histéricos y no sabemos qué queremos que lo estamos? ¿o será que esta no es nuestra primavera?. Condenados a la soledad vagamos por los boliches en busca de un levante pero terminamos con las manos vacías. Shakespeare diría: ¿Por qué me miras y no encaras? Esa es la cuestión. ¿La desaparición del vacío en nuestro pecho depende solo de regalarnos? Una dolorosa circunstancias para una corta vida. Saciamos nuestro apetito sexual pero a que costo; si estamos al tanto que al fin y al cabo “acabamos” y hay termina ese “amor”
La soledad es linda mientras no sea duradera. Y cuando el tiempo se prolonga, el primer chongo que se nos cruza en nuestro camino y nos endulza el oído con tres palabras boludas ya nos hace la idea de que conocimos al amor de nuestra vida. Ese con quien nos casaremos y tendremos una familia. En un contexto donde nos sentimos solos, ¿pasamos a confundir a nuestro corazón?.
Soledad vs vacio podría titularse este texto. Nos sentimos afligidos por ver a esas parejas calmando su pasión, pero ¿no entran vacios sus sentimientos?.
Idiota me siento cuento escribo esto, no sé si es verdaderamente lo que pienso. Pero quien no se une al club “Alguien a quien NO querer”. Porque les aseguro que la mitad de nosotros nos sentimos así. Falacia para quienes sientan amor primaveral. ¡Happy Spring mis bolainas!

No hay comentarios:
Publicar un comentario